Mindfullness: Descubre cómo ayuda a la fatiga pandémica

Tras un año y medio de una pandemia provocada por el Covid-19, son muchas las personas que sienten una sensación de cansancio y desmotivación. Una situación que la Organización Mundial de la Salud ha llamado fatiga pandémica.

Por ello queremos hablar del mindfullness, una disciplina que puede ser de gran ayuda psicológica a las personas que se están viendo especialmente afectadas por la duración de la pandemia y sus consecuencias.

¿Qué es el mindfullness?

El mindfullness es una práctica que entrena la atención en el momento presente, basándose en la meditación para conseguir una plena atención y centrarse en lo que sucede aquí y ahora, aceptándose sin tratar de cambiar ni juzgar esa realidad. Su nombre significa “plena consciencia”, y se practica a través de la autoobservación del cuerpo y la mente, y de los cambios de ambos.

Su origen se remonta a hace 2.500 años, de la mano del budismo y en concreto de la meditación vipassana. Esta filosofía nace cuando Siddharta Gautama dio forma a una práctica religiosa y filosófica cuya esencia era el propio mindfullness, entendido como la meditación orientada a focalizarse en el presente. La meditación vipassana es una modalidad de meditación que procede de la India y cuyo significado es “ver las cosas tal como son”, que es el fin mismo del mindfullness.

En el Instituto Europeo de Psicología Positiva, referentes en la técnica del mindfulness, nos lo cuentan todo sobre el método del mindfulness y como se practica. Nosotros vamos a centrarnos en los importantes beneficios que conlleva su ejercicio en el contexto actual de pandemia provocada por el Covid-19.

Beneficios del mindfullness en tiempos de pandemia

Esta práctica tiene una serie de ventajas importantes que sirven para afrontar mejor la fatiga pandémica. Vamos a ver de cuáles se trata:

1- Mejora la atención

Todos los estímulos que tienen lugar en nuestro organismo dependen de la atención, y a su vez, de dichos estímulos dependen aspectos tan importantes como el aprendizaje y la memoria.

De ahí que sea fundamental centrarse en el momento y ser consciente de aquello que suele pasar desapercibido. Así pues, se podrá focalizar la atención hacia las soluciones actuales a la pandemia (como la vacuna y las medidas de prevención) y no preocuparse por el rumbo futuro de la misma.

2- Se reconocen mejor las emociones

Al mover la atención hacia el presente, el mindfullness da la posibilidad de ser consciente de lo que se siente en cada momento. Esto permite reducir el dolor por lo que ha provocado el Covid-19 en el pasado, no sufrir tanto por lo que pueda suceder en el futuro, y centrarse plenamente en las emociones actuales.

3- Pueden detectarse los pensamientos

Por la mente pasan pensamientos de forma constante, y ser consciente de ello permite gestionarlos. Algunos pensamientos no tienen utilidad en ese momento, y contaminan la mente. Pues bien, a través del mindfullness se aprende a dejarlos ir, y centrarse en otros aspectos más importantes.

Es normal que en tiempos de pandemia nos resistamos a ciertos pensamientos, pero esto solo hace que los mismos se vuelvan más resistentes. Con el mindfullness aprendemos a aceptarlos y dejar que desaparezcan solos.

4- El estudio rinde mejor

Al estudiar es necesario centrar plenamente la atención, y esto es algo que puede costar especialmente en un contexto de pandemia y confinamientos. Por esta razón, practicar esta actividad sirve para sacar mayor provecho al estudio, disminuyendo las distracciones que provocan las emociones negativas.

5- Aumenta la relajación

Si bien es cierto que el mindfullness no es una práctica cuyo fin último sea la relajación, este es uno de los beneficios que se obtiene al realizarlo. Y en plena pandemia, conseguir la tranquilidad puede ser más complicado que nunca, por lo que la ayuda del mindfullness resulta de lo más positiva para llevar lo mejor posible esta complicada situación.

6- Hace que las relaciones sociales sean mejores

Al practicar el mindfullness se trabajan habilidades como la comprensión y la empatía, lo que mejora las relaciones con otras personas. Algo que en estos momentos puede costar más de lo normal.

7- Reduce la ansiedad

El objetivo de la ansiedad es que el organismo se active frente a situaciones de riesgo. Pero hay casos en los que se convierte en un gran problema, ya que se tiene una ansiedad excesiva que produce malestar. Precisamente ahora, esto es de lo más habitual. Teniendo en cuenta que esta sensación se debe a una preocupación a futuro, enfocar la atención al presente ayuda a reducirla.

8- Promueve la creatividad

Hacer mindfullness ayuda a mantener la mente en calma, y en este estado es más fácil tener ideas nuevas y originales. Lo cual, a su vez, puede ser una buena forma de llevar mejor la pandemia. La situación sanitaria actual hace que tengamos que pasar más tiempo en casa de lo que estamos acostumbrados, y dar rienda suelta a la creatividad es una buena forma de buscar vías para sobrellevarlo mejor.

Los beneficios que acabamos de ver han hecho que el mindfullness se haya convertido en un recurso muy utilizado en esta pandemia que nos ha tocado vivir.