Agua perdida por tubos rotos al este de Barquisimeto y las autoridades… miran a los lados

 

Las calles del sector El Ujano, al este de Barquisimeto se encuentran inundadas y no precisamente por lluvia, pues lo que abunda en esta ciudad es calor, sol y un gran bote de miles de litros de agua, producto de la rotura de uno de los principales tubos que surte del indispensable servicio público a todo este macro sector.

Por Corresponsalía

Miles de barquisimetanos padecen por la falta de agua y otros tantos, deben pagar pipas y tanques a precios dolarizados, mientras las tuberías en este sector colapsan y el líquido se desperdicia en cantidades industriales.

Eligio Medina, habitante del sector asegura que desde la carrera 1 del macro sector El Ujano se reventó un tubo matriz. “Y el otro bote frente al Liceo El Ujano, en la vía hacia el Hospital Militar” señala que desde hace están en estas condiciones, haciendo innumerables llamados a la empresa chavista hidrológica, pero les han hecho caso omiso,

“El bote que está frente al Liceo El Ujano, al lado del Club Ítalo, en esa vía que va hacia el Hospital Militar tiene aproximadamente 25 días. Empezó poquito y mire como ya está”. Medina contó que también el tubo roto que está en la carrera 1 de la primera etapa de El Ujano tiene tres roturas. “Ese tubo va desde la subestación La Segoviana hacia el tanque Cristo Viene. Tres botes, ese es un tubo que está podrido y ese gran bote comenzó el sábado 27 de noviembre en horas de la mañana, o sea, hace 4 días”.

 

 

“Tenemos que esperar todo ese tiempo para que Hidrolara nos atienda. No sabemos cuándo lo harán, porque a las quejas de los vecinos, se hacen de oídos sordos”.

Los barquisimetanos instan a Hidrolara a tener un poco de conciencia y empatía, “ocúpense de estas fugas a la brevedad posible, se lo pedimos”.

En varias partes del macro sector El Ujano se ve el daño causado al pavimento por el constante bote de agua y el paso de los vehículos. Los huecos están tapados con el agua y eso también los afecta, pues les imposibilita el paso, amén de los daños causados a los cauchos, tren delantero y amortiguadores de los automóviles.