El chavismo dejó el Centro Cardiovascular de Maturín en condiciones “de infarto” (FOTOS)

Chavismo convirtió en un rancho el Centro Cardiovascular de Maturín

 

 

 

Un grupo importante de trabajadores del Centro Cardiovascular de Oriente Dr. Miguel Hernández, denunció la mañana de este martes las deplorables condiciones en que se encuentran las instalaciones de este centro de salud. Señalaron que desde hace más de cinco años padecen por falta de aires acondicionados en los consultorios y oficinas administrativas, filtraciones, goteras y falta de agua.

Corresponsalía lapatilla.com

No solo se trata de problemas estructurales, sino de carencias de insumos tales como guantes, pilas para equipos electrónicos y electrodos para prueba de esfuerzo que los mismos pacientes deben llevar para ser atendidos. Expresaron que son una institución autónoma, por lo que condenaron la presunta acción en la que se violentó una de las áreas de las instalaciones por órdenes del director del Hospital Central de Maturín, Gustavo Lara, y el gobernador chavista Ernesto Luna.

Maribel Ribas, coordinadora de Rehabilitación Cardíaca y Prueba de Esfuerzo, manifestó su rechazo a la toma violenta de un espacio del Cardiovascular para ser usado como una farmacia particular, cuando tienen previsto sea usado como almacén de este instituto. Afirmó que tras lo sucedido, el director del centro, José Sequea, fue destituido.

Chavismo convirtió en un rancho el Centro Cardiovascular de Maturín

Por su parte, César Machado, residente asistencial de referido servicio, explicó que luego de más de dos años de cierre producto de la pandemia, la semana pasada reactivaron las consultas. Sin embargo, las condiciones son deficientes. Hizo referencia a la escasez de insumos que ha hecho que deba ir a la emergencia para salvarle la vida a un paciente.

“Esta es una institución que ha sido reconocida a nivel nacional e incluso internacional, pero lamentablemente se halla en muy malas condiciones. Aquí no contamos con los medios para poder trabajar correctamente. Cada vez que llueve, se inunda la parte de la dirección y las oficinas administrativas. Pedimos a las autoridades que nos apoyen para poder brindar un mejor servicio”, opinó Machado.

Por su parte, la licenciada Petra Galas, quien coordina la parte de electrofisiología no invasiva, denunció que desde hace cinco años no cuentan con suministro de agua y que a pesar de haber denunciado en reiteradas ocasiones, no han recibido solución. La poca agua que tienen es la que envían de vez en cuando por medio de cisternas y pueden medio solucionar.

“Tenemos filtraciones bien complicadas, los techos del segundo piso están muy deteriorados, lo que hace que se inunden las oficinas como la de recursos humanos y la misma dirección. La atención ha disminuido hasta en 70% por estas fallas. Esperamos que las autoridades se aboquen a resolver los problemas del cardiovascular y así se le pueda brindar la atención que merecen los pacientes que aquí acuden”, puntualizó Galas.

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