Mérida: Damnificados de las lluvias en Tovar fueron olvidados por el chavismo

Fotografías Cortesía Yorman Guaje

 

 

10 meses se cumplieron de las fuertes precipitaciones del pasado 23 de agosto del 2021 en el Valle del Mocotíes, donde decenas de familias quedaron sin hogar y a la fecha siguen en la eterna espera de una reubicación y asignación de viviendas dignas, para continuar con sus vidas.

Jesús Quintero // Corresponsalía lapatilla.com

23 familias actualmente viven en condiciones incómodas dentro del Liceo Félix Román Duque de Tovar, donde inclusive a diario conviven con los estudiantes que acuden a clases, y califican la situación como incómoda, ya que no cuentan con privacidad.

Estamos muy descontentos porque a nosotros nos han olvidado, ahora cada quien está solventando su alimentación. Lo que pedimos es que nos ubiquen para nosotros irnos porque no hacemos nada aquí“, comentó María Salazar, refugiada desde el 23 de agosto de 2021.

Los damnificados argumentaron que desde hace 5 meses las autoridades regionales no han vuelto a visitar las instalaciones para conocer sus necesidades, expresaron que se encuentran desalentados y defraudados, debido a que pasan los meses y no han solucionado su situación, desean ser atendidos lo antes posible.

Fotografías Cortesía Yorman Guaje

 

 

 

 

 

Además, sentenciaron que no han vuelto a recibir ninguna ayuda social por parte del gobierno que les permita sobrellevar su estadía en la institución.

Mientras tanto, en el sector La Jabonera del municipio Tovar, continúan los trabajos de edificación para los refugiados, hasta el momento 16 apartamentos están en proceso de construcción, que serán entregadas en los próximos meses.

En total 132 viviendas tenemos planeado asignar, las construcciones serán progresivas, la idea es llevar los refugios a cero. Hasta el momento 16 familias ya han sido beneficiadas” expresó el Ing. Amable Carrero encargado por el Ministerio de Hábitat y Vivienda para la construcción de hogares en Tovar.

Mientras tanto, las familias seguirán en la espera, para ser escuchados y reubicados, y poder rehacer sus vidas, aunque empezar desde cero no es fácil, no queda más que aceptar la realidad que les tocó vivir.