Pescadores de playa Guacuco en Margarita “abandonados a su suerte” por el Insopesca

Los pescadores de playa Guacuco, municipio Arismendi de la isla de Margarita, denuncian que se encuentran “abandonados a su suerte” por parte de las autoridades del Instituto Socialista de Pesca (Insopesca), ya que desde hace muchos años los programas de ese organismo gubernamental no llegan a esa zona ni a muchas otras de la entidad.

Por Dexcy Guédez

Feliciano Figueroa, un policía jubilado que al terminar su carrera se dedicó a la pesca aseguró que ante la falta de motores para sus embarcaciones, muchos de ellos se han visto obligados extraer guacuco para no morirse de hambre.

 

Feliciano Figueroa, pescador

 

Mientras cumplía una especie de baile que hacen para ubicar con los pies descalzos el molusco bivalvo “tivela mactroides”, confirmó que desde hace 3 años se dedicó a extraer ese recurso marino para vender y alimentarse con su esposa.

“Sacar guacuco no es igual que pescar, que da mucho más resultado y plata, pero sin motor en mi bote me tengo que resignar a buscar el producto desde bien temprano en playa Guacuco”, expuso.

Coinciden en que dejar la pesca para asumir la labor de guacuquero, no es rentable para los pescadores que han quedado sin motores ni embarcaciones.

 

Los guacuqueros se quejan de las pocas ganancias

 

Jesús Obando, pescador de la zona indicó que para planificar una faena de pesca, deben unir sus esfuerzos para poder salir a buscar el sustento propio y de la familia.

“El que tiene el motor lo presta, otros compran la gasolina y otros los bastimentos para poder salir a la faena, pero no es fácil y lo poco que sacamos tenemos que dividirlo entre todos. Hay que olvidarse de la plata y de las ganancias. Lo que sacamos es para comer. La arepa o la yuca para acompañar el pescado hay que buscarlo por otro lado”, afirmó Obando.

Los trabajadores del mar en esa zona del municipio capitalino, emplazaron a las autoridades del Insopesca a cumplir con los objetivos de ayuda y financiamiento a los pescadores artesanales.

“Imposible que podamos comprar o reparar un motor fuera de borda. Se necesitan muchos dólares y por eso es necesario el financiamiento del Insopesca”, subrayó Figueroa.