Bagnaia se impuso con autoridad y revalidó el título mundial de MotoGP

El piloto italiano de MotoGP Francesco Bagnaia, del Ducati Lenovo Team. (Motociclismo, Ciclismo, Francia, Catar) EFE/EPA /NOUSHAD THEKKAYIL

 

 

Francesco Bagnaia dio un golpe doble este domingo a los mandos de su Ducati al ganar el Gran Premio de Valencia, última manga de la temporada de MotoGP, y revalidar el título de campeón del mundo de la categoría reina del motociclismo de velocidad.

El turinés, de 26 años, que ya se había asegurado el título desde la sexta vuelta tras la caída de su rival español Jorge Martín (Ducati-Pramac), festejó su segunda corona mundial de la mejor manera, logrando su séptima victoria de la temporada en un Gran Premio, la 18ª de su carrera.

Bagnaia tuvo un rendimiento impecable para resistir primero el acoso de Martín, que llegó a tocarlo en la tercera vuelta, y después la presión del francés Johann Zarco (Ducati-Pramac) y, sobre todo, de su compatriota Fabio Di Giannantonio (Ducati-Gresini) en los últimos instantes.

Di Giannantonio acabó segundo, pero fue sancionado tras la carrera con tres segundos por una presión demasiado baja de los neumáticos, cayendo a la cuarta posición.

“Nunca he sido más feliz. Estoy muy contento de haber ganado la carrera, no era fácil porque estaba bajo presión. Era un sueño para mí ganar un título venciendo en una carrera”, explicó el doble campeón del mundo.

Imperturbable este fin de semana, a pesar del acoso de Martín el viernes en los entrenamientos clasificatorios, Bagnaia supo responder sobre la pista.

Segundo en la clasificación, fue quinto en la carrera al esprint que ganó el sábado Martín, viendo al español reducir de 21 a 14 puntos su ventaja en el liderato del Mundial antes de la carrera dominical.

Martín arriesga y se cae

Tras partir desde la ‘pole position’, después de que el español Maverick Viñales fuese sancionado con tres puestos por no respetar una bandera negra en el ‘warm-up’ matinal, el italiano comandó la carrera y no dio ninguna opción a sus adversarios.

Aunque Martín remontó del sexto al segundo puesto antes de la primera curva, el italiano hizo su carrera sin preocuparse por el español, que lo seguía pegado a su rueda.

Al inicio de la tercera vuelta, Martín sufrió el rebufo de Bagnaia, lo tocó ligeramente y no pudo frenar. Salvó la caída, pero perdió más de dos segundos, cayendo al octavo puesto.

“Fue como si me aspirara. Me he dado el susto de mi vida”, explicó el español.

Tres vueltas después, cuando estaba en lucha con su compatriota Marc Márquez por la sexta posición, los dos pilotos se tocaron y el seis veces campeón del mundo de MotoGP, que disputaba su última carrera con Honda, se cayó mientras que Martín se fue derecho a la grava donde también acabó por el suelo.

“Tal vez debería haber esperado un poco, ser más paciente (…) Lo siento por él y por mí. Creo que no fue culpa suya, pero tampoco mía porque iba por el interior”, consideró Martín.

Bagnaia evita el triplete español

Mientras, Bagnaia siguió tranquilamente con su cosecha de victorias.

Superado a mitad de carrera por las dos KTM del australiano Jack Miller y el sudafricano Brad Binder, Bagnaia mantuvo la tranquilidad y esperó su momento para recuperar las riendas de la carrera, cuando las motos austriacas empezaron a dar señales de debilidad, e imponerse de nuevo.

Buen perdedor, Martín fue a felicitar en cuanto acabó la carrera a Bagnaia.

El italiano cantó después su himno nacional en el podio, secundado por toda su escudería.

Bagnaia, de paso, evitó con su éxito un triplete de títulos españoles, después de que Pedro Acosta (Kalex) y Jaume Masiá (Honda) llegaran a la última prueba de la campaña como campeones del mundo de Moto2 y Moto3, respectivamente.

Acosta acabó duodécimo este domingo en una carrera, que ganó su compatriota Fermín Aldeguer por delante de Arón Canet y Alonso López.

En Moto3 se impuso el japonés Ayumu Sasaki (Husqvarna), subcampeón del mundo de la categoría, superando al colombiano David Alonso (Gas Gas), segundo, y al español Iván Ortola (KTM), tercero. Masiá acabó decimotercero.

AFP